Para evitar la propagación de la COVID-19:

  • Lávate las manos con frecuencia. Usa agua y jabón o un desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Mantén una distancia de seguridad con personas que tosan o estornuden.
  • Utiliza mascarilla cuando no sea posible mantener el distanciamiento físico.
  • No te toques los ojos, la nariz ni la boca.
  • Cuando tosas o estornudes, cúbrete la nariz y la boca con el codo flexionado o con un pañuelo.
  • Si no te encuentras bien, quédate en casa.
  • En caso de que tengas fiebre, tos o dificultad para respirar, busca atención médica.
  • Llama por teléfono antes de acudir a cualquier proveedor de servicios sanitarios para que te dirijan al centro médico adecuado. De esta forma, te protegerás a ti y evitarás la propagación de virus y otras infecciones.

 

Mascarillas

Las mascarillas pueden ayudar a prevenir que las personas que las llevan propaguen el virus y lo contagien a otras personas. Sin embargo, no protegen frente a la COVID-19 por sí solas, sino que deben combinarse con el distanciamiento físico y la higiene de manos. Sigue las recomendaciones de los organismos de salud pública de Neiva.

 

 

Control de la temperatura corporal, un arma de doble filo

Aunque usar termómetros infrarrojos se ha convertido en una práctica usual en la pandemia de COVID-19, su utilización genera varias inquietudes. Experiencias de otros países muestran que podría no ser una medida tan eficaz.

La toma de temperatura se ha sumado al uso de tapabocas, el lavado periódico de manos y el distanciamiento social como medidas que esta pandemia ha vuelto como “la nueva normalidad”. Resoluciones como la 749 del 13 de mayo del 2020 del Ministerio de Salud, han regulado el ingreso a establecimientos comerciales, implantando la toma de temperatura a clientes y trabajadores, así como la indicación de reservarse el derecho de admisión a quienes puedan tener temperatura mayor de 38°C. Pero, tal como ha ocurrido con gran parte de las medidas indicadas por las autoridades políticas y en salud durante esta pandemia, surge el interrogante sobre la utilidad y efectividad de esta medida para evitar la propagación del virus.

Una controvertida medida en pandemias previas

La detección térmica, ha sido utilizada en ocasiones previas de pandemia, sin embargo, también ha resultado muy controvertida. Fue ampliamente implementada en los aeropuertos durante la epidemia de SARS del 2003 y más tarde durante la epidemia de gripe aviar por el H1N1 del 2009, así como en el brote de Ébola, para detectar a cualquier persona con temperatura corporal elevada como posible fuente de contagio y propagación de dichas infecciones.

 

La verificación obligatoria de la temperatura en las escuelas de Singapur durante el brote de SARS de 2003 no detectó ningún caso. Así mismo, hay registro de que en países como Canadá, en el que se detectaron 251 casos de SARS, el cribado fronterizo intensivo de temperatura en el país no logró identificar un solo caso. Con la implementación de dicha medida para el ingreso en Australia en respuesta al mismo brote del 2003, 1.84 millones de personas fueron examinadas, 794 fueron puestas en cuarentena y no se confirmaron casos. Usar la detección de temperatura con detectores infrarrojo en masa demostró en esas pandemias que se identificaban muy pocos casos.

 

 

FUENTE:

Equidad Seguros

OMS

https://www.elespectador.com/noticias/salud/control-de-la-temperatura-en-covid-19/