Cuando perdemos a un compañero de trabajo, el impacto que recibimos puede ser significativo y, a veces, inesperado.   Nuestra reacción como compañeros de trabajo de Martha Lady y Belisario aunque pudo haber sido estrictamente profesional se profundizó hasta convertirse en una gran amistad. Sus familias han sufrido la pérdida del ser amado y nosotros también sentimos arrugado el corazón que acongoja con la ausencia por siempre.    

           

Nuestra Institución reconoció la labor que dieron por años de trayectoria como docentes, su luz seguirá brillando por siempre, y sus estudiantes estarán agradecidos de por vida porque aportaron en sus vidas, en sus proyectos de vida para seguir edificando con los saberes que ustedes orientaron. 

Nuestros sueños seguirán recordando la vida y obra de ustedes.